Salmos 138:7-8″Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás;Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí;Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;No desampares la obra de tus manos”.
Cuando uno está angustiado tiene miedo de todo lo que le rodea, de lo que está sucediendo y de lo que va a suceder y además el estado de ánimo está tan decaído que uno se siente amenazado, indefenso, sin fuerzas, cansado, triste y sin esperanzas. En un estado de angustia nuestra mente no puede pensar con claridad, ni concentrarse por eso es difícil ver alternativas, posibles soluciones o hacer un plan para salir del problema.La angustia no solo nos afecta espiritual y mentalmente , sino que puede llegar incluso a enfermarnos físicamente produciendo en nosotros palpitaciones , sudoración, tensión muscular, dolor de cabeza, insomnio, falta de apetito etc.
El rey David que escribe este Salmo 138, pasó por muchas situaciones angustiantes, persecución, amenazas de muerte, falta de alimento, de un techo, pérdida de la familia etc. , pero había en su interior una convicción fuerte “aunque yo esté en medio de la angustia Jehová volverá a darme vida” y eso lo sostuvo. En tiempos de angustia lo único que nos trae calma, paz y tranquilidad es la seguridad de que tenemos un Dios que escucha el clamor de sus hijos, que atiende al que se humilla, que conoce sus necesidades y que tiene misericordia de los que le buscan. Podemos decir como David “yo sé que en medio de todo lo que está sucediendo Dios tiene un plan y Él cumplirá su propósito en mi”. En medio de la angustia mira hacia Dios con fe, no estás solo, Jehová está contigo, alaba su nombre, exalta su grandeza, su misericordia y su fidelidad ; pronto recuperarás la paz, la alegría de vivir y testificarás de su poder a otros. Dios te bendiga.

Amen Dios la Bendiga pastora