Romanos 4:18 “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia”.
La fe es tener la seguridad de que lo que estamos esperando vendrá, y es estar plenamente convencidos de que lo que no estamos viendo es real y existe. Cuando estamos viviendo momentos de éxito, de felicidad y donde tenemos casi todo “resuelto”, no se necesita mostrar mucha fe; pero en ciertos tiempos de aprieto, de escasez, de angustia o de tensión es donde necesitamos sacar la fe que tenemos. Nuestra fe es probada en las dificultades, cuando la promesa se está demorando, cuando parece que lo que habíamos planeado ya no se va a realizar, cuando la posibilidad de que ocurra “algo” se desvanece o cuando se cierran puertas que necesitamos estén abiertas.
Abraham recibió una promesa:”serás padre de multitudes”. No tenía ni un solo hijo, pero además él y su esposa ya estaban viejos, pasaba el tiempo, no ocurría nada y a los ojos humanos la probabilidad de que esa promesa se cumpliese era nula. Pero la Biblia dice que la fe de Abraham no se debilitó cuando consideró ninguna de las cosas negativas, ni su cuerpo viejo, ni la esterilidad de su esposa , ni dudó de la promesa del Señor, sino que se fortaleció dando gloria a Dios. Lo que mantuvo a Abraham firme en su fe fue el conocer bien a AQUEL que le habia hecho la promesa. Romanos 4:21 “plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido”. Abraham vió su promesa cumplida tuvo a su hijo y fué padre de multitudes y nos dice la Biblia que su fe le fue contada por justicia, pero no solo a él sino también a nosotros los que hemos creído en Jesucristo.
Quizás en estos momentos estamos pensando que nuestros sueños han muerto, que nuestros planes han quedado en pausa, que algunos logros se han venido abajo y que no hay posibilidad de lograr ciertas cosas; pero no vamos a decaer ni a perder las esperanzas, vamos a creer contra esperanza, imitando la fe de Abraham, vamos a glorificar a Dios, no vamos a poner la mirada en lo difícil que está la situación ni a llenar nuestra mente de las noticias malas que escuchamos, vamos a creer que quien nos ha dado las promesas es fiel y que las cumplirá a pesar de lo que esté sucediendo en este mundo natural. Recordemos que Dios crea de la nada y que llama las cosas que no son como si fueran. Es tiempo de poner nuestra fe en acción y seguir esperando en Dios para ver milagros. Dios te bendiga

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