Habacuc 3:18 “Con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación”.
Alegrarse cuando todo va bien es fácil. Alabar a Dios cuando hay salud, provisión, y muchas cosas buenas no requiere de un mayor sacrificio, pero gozarse en medio de la escasez, de la enfermedad, de la angustia y de la necesidad es un acto de fe y confianza en Dios. Nos gozamos en Dios, no porque las cosas está mal, nos alegramos porque tenemos esperanza de que Aquel que todo lo puede está en medio de la situación dirigiendo todas las cosas y encaminándolas en nuestro favor.
El profeta Habacuc estaba en medio de gran crisis, viendo violencia, iniquidad y destrucción , y su ciudad a punto de ser invadida por los enemigos; le hace muchas preguntas a Dios porque no entendía lo que iba a suceder y Dios le responde:“he aquí que aquel cuya alma no es recta se enorgullecerá, más el justo por la fe vivirá” Habacuc 2:4. Dios le hace entender que vendrían dias en que las posesiones y posiciones de las gentes no les servirían de nada, en cambio el justo podría estar tranquilo porque con su fe se mantendría. Creo que esta palabra cobra importancia para nosotros en este momento, los que estamos en Cristo viviremos por Él, en Él y sostenidos por Él.
Después de esta conversación con Dios Habacuc ora a Dios y le dice: Señor en la ira acuérdate de la misericordia. Habacuc 3:2b., esa es nuestra oración en estos dias, por los que padecen por estar enfermos, por los que tienen necesidades físicas, pero sobre todo por los que no tienen salvación ni esperanza.
Habacuc hace una declaración que solo puede ser hecha por alguien que ha estado en el secreto de Dios y ha entendido la forma en que Dios actúa. Él dijo: “Cuando escucho todo esto,me tiemblan los labios y todo el cuerpo; siento que mis huesos se desmoronan,y que el suelo se hunde bajo mis pies.Pero yo espero con paciencia el día en que castigarás a los que ahora nos atacan. Aunque no den higos las higueras, ni den uvas las viñas ni aceitunas los olivos; aunque no haya en nuestros campos nada que cosechar; aunque no tengamos vacas ni ovejas, siempre te alabaré con alegría porque tú eres mi salvador. Dios mío, tú me das nuevas fuerzas; me das la rapidez de un venado, y me pones en lugares altos”
Solo quien conoce Dios puede adorarle en todo tiempo, puede servirle y esperar en Él en todo tiempo. “Bendeciré a Jehová en todo tiempo, su alabanza estará continuamente en mi boca”
Esa es la clave para aprender a alabar a Dios en medio de la adversidad, conocerlo por su Palabra, entrar en su secreto, porque es ahi donde entendemos sus intenciones y su forma de actuar en cada circunstancia. Dios te bendiga!

Leave a Reply